Deshaciendo la madeja del “imbroglio de la galaxia yihadista”


Alberto López Bargados aborda en el CIRA el caso de Mali como paradigma de la cultura y tradición en el contexto saheliano analizando la incursión del yihadismo en la revolución tuareh y la internacionalización del conflicto. El yihadismo se ha complejizado tanto y las figuras con autoridad se han extendido de tal forma que podría hablarse de la “galaxia yihadista”

Francia ha justificado la intervención militar en la zona del Sahel con razones que ya se usaban hace 120 años y que aún hoy son operativas: diferenciar la existencia de dos Islams: uno malo y uno bueno. Por un lado, el Islam blanco, intransigente y bárbaro venido del Norte, propio de los tuaregs que quieren prohibir el arte y manifestaciones artísticas, y por otro lado, el Islam negro, tolerante con otras religiones y creencias más propia de los agricultores pacíficos. Y esta imagen de religión peligrosa por su posible expansión ha sido igualmente usada por EEUU desde 1945.

Sin embargo esta propaganda es en realidad un eufemismo que quiere ocultar las verdaderas razones de las potencias occidentales (como controlar el uranio de Níger o el petróleo de Uganda). Louis Brenner planteaba un análisis totalmente contrario a la de las grandes potencias occidentales tomando como referencia la percepción de la población de Mali: el aterrizaje de las perspectivas salafistas en la zona ha sido en realidad una transición a otros comportanientos que aunque eran más radicales, también eran similares y por tanto compatibles con los que ya vivían, lo que explicaría que hayan proliferado y tenido tanto éxito.