El despliegue de la Agenda de paz en África

Tal y como platea Óscar Mateos, entender la paz es tan importante como entender la guerra y sus causas. Un mal diagnóstico supone abordar de forma ineficiente las causas y no aplicar soluciones adecuadas a los problemas.

La Agenda internacional de construcción de paz tras la Guerra Fría quería evitar nuevas guerras y acometer las verdaderas causas de esos conflictos. Sin embargo, la Agenda ha sufrido importantes cambios. Al analizar su evolución en las últimas décadas es patente que en los años 90 hubo una euforia internacionalista donde la ONU y la figura de Boutros Boutros Ghali jugaron un papel muy importante; más tarde surgieron  voces críticas por el modelo estandarizado de la Agenda que trataba de reproducir el Estado Nación occidental (calificándola de “complejo estratégico de construcción de paz” o “consenso de la paz liberal”); tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, se agudizaron claramente los discursos de amenazas.

En la actualidad la Agenda se sigue centrando en los temas de seguridad y en los discursos de amenazas. África está en el centro de esa Agenda: en el continente se encuentran el 80% de las operaciones de construcción de paz.  El caso de Sierra Leona, considerado “laboratorio” de la paz liberal, es un caso paradigmático de modelo de construcción de Estado (statebuilding) en el que los actores externos no han sido meros facilitadores y donde tras casi 30 años de estallar el conflicto, el balance de la aplicación de la Agenda muestra graves fallos y la necesidad de aplicar modelos alternativos.